A
"Strange Hour"
con Alan Wilder &
Paul Kendall
(Méx 2010)
by Eridani Potrero
Alan Wilder es un genio en todo lo que hace, al ser la primera vez que sale de gira con Recoil nos mantuvo a la expectativa. Los seguidores mexicanos de este proyecto y de Wilder nos emocionamos al saber que vendría a nuestro país, sabíamos que el 14 de mayo sería un día inolvidable. El día por fin había llegado y una ligera lluvia se divisaba en el cielo, la interpretamos como destino al acompañarnos en momentos clave (NLDMA). El acceso se dio alrededor de las 20:00 horas y entre las filas podíamos apreciar diversas playeras tanto de Recoil como de Depeche Mode, pero el negro predominaba esa noche.
Después de 16 años sin regresar a México, era lógico que los fans estuvieran impacientes por verlo. Con el DJ Set de Dann Kalter junto con Carolina y otro colaborador se ofreció un rato muy agradable para deleite de los asistentes. Al evento también asistieron personalidades que trabajan dentro de la industria de la música: Alejandro Franco (WARP Magazine & Sesiones con Alejandro Franco), los integrantes del grupo Moenia y su ex vocalista, Juan Carlos Lozano, que por cierto es una persona muy accesible y encantadora.
Pasadas las 23:00 horas las luces se apagaron por completo para dar paso a “A Strange Hour”. En el escenario apareció el Sr. Paul Kendall y minutos después el Maestro Alan Wilder, instante memorable para los que lo vimos por primera vez.
Las espectaculares proyecciones y sonidos experimentales conformaban un elixir auditivo y creaban una elegante, cadente y seductora armonía que fascinó a los asistentes que gozaron cada tema. A su vez se notaba que Wilder disfrutaba de la atmósfera junto con su audiencia. Canciones como Prey, Drifting, Strange Hours ’10, Allelujah, Shunt, Faith Healer y Jezabel hicieron vibrar todos nuestros sentidos.
Uno de los momentos clave fue cuando Alan levantó sus brazos para que lo siguiéramos al ritmo de Never Let Me Down Again. Tanto a Paul como a Alan se les veía muy contentos y emocionados, entre canción y canción daban un sorbo a su “Corona” con una sonrisa en el rostro.
Tocaron por más de una hora y el frenesí de la gente se dejó sentir cuando al finalizar “A Strange Hour”, Alan se acercó al frente del escenario para despedirse y simplemente los fans enloquecieron. Finalmente abandonaron el plató, dejándonos a todos con la idea de que lo presenciado había sido ÉPICO.
Gracias a Alan Wilder, Paul Kendall, Rockets Musik, Noiselab, Bauwerk Entertainment y a todos aquellos que hayan contribuido a hacer esto posible.
Después de 16 años sin regresar a México, era lógico que los fans estuvieran impacientes por verlo. Con el DJ Set de Dann Kalter junto con Carolina y otro colaborador se ofreció un rato muy agradable para deleite de los asistentes. Al evento también asistieron personalidades que trabajan dentro de la industria de la música: Alejandro Franco (WARP Magazine & Sesiones con Alejandro Franco), los integrantes del grupo Moenia y su ex vocalista, Juan Carlos Lozano, que por cierto es una persona muy accesible y encantadora.
Pasadas las 23:00 horas las luces se apagaron por completo para dar paso a “A Strange Hour”. En el escenario apareció el Sr. Paul Kendall y minutos después el Maestro Alan Wilder, instante memorable para los que lo vimos por primera vez.
Las espectaculares proyecciones y sonidos experimentales conformaban un elixir auditivo y creaban una elegante, cadente y seductora armonía que fascinó a los asistentes que gozaron cada tema. A su vez se notaba que Wilder disfrutaba de la atmósfera junto con su audiencia. Canciones como Prey, Drifting, Strange Hours ’10, Allelujah, Shunt, Faith Healer y Jezabel hicieron vibrar todos nuestros sentidos.
Uno de los momentos clave fue cuando Alan levantó sus brazos para que lo siguiéramos al ritmo de Never Let Me Down Again. Tanto a Paul como a Alan se les veía muy contentos y emocionados, entre canción y canción daban un sorbo a su “Corona” con una sonrisa en el rostro.
Tocaron por más de una hora y el frenesí de la gente se dejó sentir cuando al finalizar “A Strange Hour”, Alan se acercó al frente del escenario para despedirse y simplemente los fans enloquecieron. Finalmente abandonaron el plató, dejándonos a todos con la idea de que lo presenciado había sido ÉPICO.
Gracias a Alan Wilder, Paul Kendall, Rockets Musik, Noiselab, Bauwerk Entertainment y a todos aquellos que hayan contribuido a hacer esto posible.
